Trono del Agua
Junto a las playas del norte, escondido detrás de las montañas erosionadas y al final del camino que sale de la Aldea del Acantilado Ventoso, los aventureros encontrarán un oasis misterioso, lleno de espíritus con abundantes poderes mágicos. Los Elementales de Agua, una clase especial de seres espirituales, están encerrados en este lugar extraordinario.
Cuando antiguamente los demonios esclavizaban a toda la gente del mundo, buscaban también incrementar su fuerza a través de la asimilación de los poderes de los Elementales de Agua. Así, estos seres orgullosos e independientes nunca cooperarían y aun menos se dejarían esclavizar por otras razas. Los demonios se dieron cuenta de que no tenían posibilidad de controlar a los Elementales de Agua, de modo que decidieron imposibilitar a cualquier otra raza acceder a los Elementales de Agua .
Los demonios sellaron el lugar y desde entonces los Elementales de Agua quedaron atrapados en el Oasis de los Espíritus. Después de tanto tiempo, el poder del Sello lentamente se erosionó y se hizo atravesable, y así el poder del Rey del Agua comenzó a escapar fuera del Oasis sellado de los Espíritus. Sólo con aproximarse levemente al lugar, los aventureros pueden sentir la inconmensurable fuerza del poder de los espíritus que merodean en la zona. El mismo rey está sediento de venganza, ansiando liberarse del largo cautiverio y de desatar su poder en un estallido destructivo.
Pantano de la Jungla
Después de atravesar la Floresta Murmulladora, los aventureros encontrarán una vasta, oscura y húmeda zona de pantanos, conocida como el Pantano de la Jungla. Incluso los aventureros con más experiencia encontrarán dificultad al viajar a través de estas tierras. Sin embargo, el obstáculo más grande para cualquier viajero no es el peligro de perderse en los pantanos. Las patrullas de Guardias de la Frontera encontraron a menudo los restos de viajeros que, de acuerdo con los resultados de la investigación, habían sido víctimas de criaturas desconocidas y asesinados por un veneno extremadamente letal…
Para poder averiguar más sobre las consecuencias de esta situación, El Ojo de la Sabiduría también instaló allí puestos de vigilancia. Pero estos puestos de vigilancia sufrieron el mismo destino que los equipos de exploradores a los que se les asignó la tarea de observar a los Tiktaalik. Es decir, hace ya medio mes que el contacto se vio interrumpido en ambos casos. Sin duda, debe de haber una razón común detrás de esta coincidencia relacionada de alguna manera con la actividad reciente de los Tiktaalik.



























