La Mina del Crepúsculo
La Mina del Crepúsculo fue en otros tiempos un lugar rebosante de minerales de gran importancia comercial para Varanas. Cuando el raro material se agotó casi por completo, la compañía comercial original se desplazó al Cañón Polvareda del Diablo para explotar otros recursos.
Esa empresa se convirtió en lo que hoy conocemos como Orden de la Gloria Siniestra.
En la actualidad quedan solo unas pocas vetas rentables, pero están protegidas por arañas gigantes que se ocultan en las tinieblas.
Además, hay malvados salteadores en la región, por lo que la gente normal evita pasar por allí.
Lago de la Bruma Mágica
El lago se encuentra entre la Mina del Crepúsculo y Tagena. En los días claros, la luz brilla en la superficie y el baile de los rayos de sol sorprende a los visitantes. Cuando asciende el vapor de agua, el lago queda cubierto de niebla fina como un velo, como en un sueño perfecto. El lago debe su nombre a ese espectáculo natural.
Cuando empieza a oscurecer y los rayos de sol brillan entre el vapor, se forma un cinturón dorado de luz. En medio del lago hay una isla en la que se encuentra una vieja cabaña construida por un ermitaño. Se dice que era un mago que trabajó para el Ojo de la Sabiduría, pero nadie sabe con certeza por qué decidió retirarse y vivir aislado en ese lugar.
Tagena
Esta región ocupa los restos de una antigua ciudad monumental cuyo esplendor desapareció mucho tiempo atrás; solo sus ruinas recuerdan su antigua gloria.
Aparte de algunas plataformas aisladas, la ciudad estaba erigida en terreno plano. Los vestigios decadentes de las majestuosas murallas se esfuerzan por brillar entre la monotonía que emana del lugar. Los sabios creen que el espectacular aspecto de las murallas supera con creces su significado.
Unos guardianes monstruosos patrullan incansables por las ruinas de la ciudad. Es evidente que aquello que vigilan ya ha sido destruido y que solo los guía un instinto protector inconsciente. Aunque es posible que haya alguna relación con las puertas cercanas. Pero hasta ahora, nadie ha sido capaz de abrirlas...



























