Cómo crear un grupo
El papel de un personaje en el combate viene determinado, además de por la elección de la clase primaria y la secundaria, por su especialización en ciertas habilidades. Un jugador en solitario debe combinar una gran variedad de ataques cuerpo a cuerpo, ataques a distancia y habilidades de curación, pero los grupos funcionan mejor con un reparto estricto del trabajo.
En un grupo bien organizado, los guerreros, los caballeros y sus variantes deben estar en primera línea para impedir que el enemigo se acerque a los magos y sacerdotes, muy vulnerables a los ataques físicos. Al mismo tiempo, deben mantener ocupados a los enemigos con sus ataques y habilidades y causar todo el daño posible con sus espadas y hachas. Los luchadores a distancia, como los magos y los exploradores, atacarán desde la seguridad de la segunda línea con descargas de flechas y fuego. El sacerdote también puede unirse al combate de vez en cuando, pero lo más normal es que esté ocupado curando a los que luchan en primera línea para conseguir mantenerlos con vida. El explorador puede sumarse a la primera línea de combate si es necesario, pero los pícaros están casi siempre en movimiento. Pueden causar daños muy graves, pero deben estar atentos para no ser atacados: en esta posición no se tiene la oportunidad de cometer errores por segunda vez.
Tácticas
Un método aceptado para derrotar a muchos enemigos poderosos es atraer a luchadores individuales fuera del grupo con provocaciones o ataques a distancia bien dirigidos. Si en su carrera se encuentran con la primera línea de un grupo bien organizado, no tardan mucho en encontrar su fin.
Los grupos de combate pueden repetir esta táctica una y otra vez, pero no siempre es fácil separar a los líderes de sus guardaespaldas. En ese caso, lo mejor es mantener ocupado al enemigo más poderoso hasta que sus ayudantes hayan ido al encuentro de su creador. Los caballeros y los exploradores son especialmente adecuados para esa tarea porque pueden inmovilizar a un enemigo en un lugar para retrasar el combate. Tienen que mantener la atención de su rival, pero eso se consigue con uno o dos ataques bien dirigidos. Este juego de ataque, inmovilización y retirada debe mantenerse el tiempo suficiente para que el grupo pueda solucionar a la situación de una vez por todas.
El fruto de la victoria
Al derrotar a peligrosos monstruos, no solo se obtiene experiencia o fama: el héroe victorioso puede encontrar también objetos interesantes. El botín puede consistir en una piel de oso u otros trofeos de caza, piedras rúnicas, herramientas, fragmentos y ropa, incluyendo armas y armaduras que, en ciertos casos, pueden tener propiedades especiales.
Además, de vez en cuando, saldrán de los enemigos caídos unas esferas mágicas brillantes que confieren poderes especiales al aventurero durante un período de tiempo.
Muerte
Cuando un aventurero pierde una batalla y muere, Ayvenas lo convoca a su reino. Después de lo que parece un breve lapso de tiempo, el fallecido aparece en uno de los círculos de piedras sagrados. Nunca recuerdan nada de su paso por el reino de los muertos y suelen estar mareados y débiles, por lo que deben descansar un poco. Es recomendable aprovechar el tiempo de recuperación para comprobar el estado de la armadura y de las armas y visitar al herrero si hay que hacer reparaciones.
Cuando hay bajas, puede ser muy útil contar con la presencia de un sacerdote que esté familiarizado con el Ritual de la Resurrección. Es posible acortar el paso por los salones de Ayvenas y aliviar los efectos de la muerte. Para los grupos que exploran catacumbas antiguas situadas a gran profundidad, es muy importante poder resucitar en el mismo lugar a los aventureros muertos.



























